Hoy, me dieron $200 por el Día de San Valentín (a pesar de ser el 13), los cuales decidí invertir en entretenimiento visual. No pasó mucho tiempo de la formación de la idea a el ataque que Dios. Se me presentó un pequeño dilema. 3 películas (Ocean's Eleven, Ocean's Twelve y Ocean's Thirteen) a una sola pero Blu-Ray (2001: A Space Odyssey). Horas y horas de buscar una opción intermedia resultaron en frustración ya que ninguna era tan divertida o tan buena como las anteriores.
Lo que Dios no pudo divisar fue la audacia de mi padre, que al saber de mis planes me dijo "Esperemos que tu mamá nos dispare 2001". Por lo cual se decidió (unánimamente, por las 12 personas que viven en mi cabeza) comprar las de Ocean.
En ese momento, algún templo judío se derrumbó y miles de criaturas inocentes murieron a causa del enojo del Señor. He movido al rey, es turno del barbón.
El Mariochi en España.
En 3er año de secundaria tuve de profesor de Matemáticas al buen Mariochi con el cual sigo teniendo contacto, aunque se fue a trabajar a España. Se le aprecia mucho por su forma de ser y lo considero uno de los mejores profesores o maestros que he tenido (si no es que el mejor).
Por mis comentarios herejes y la sutileza de mi novia al regalarme 4 discos de Cradle of Filth mientras teníamos clase con Mario, se me fue catalogado como satánico o algo parecido, lo cual no me molesta en absoluto por que un santo no soy.
Hace poco tuve la oportunidad de chatear con el buen Mariochi y me dijo que se acordó de mí por que, en el camino que toma de su trabajo a su casa o viceversa, alcanza a ver el edificio donde nació el Anticristo en la película El Día de la Bestia. Me adjuntó una fotografía del edificio y fue lo suficientemente amable de darme los derechos para publicarla aquí, asi que ahí les va:

Se le manda un saludo al buen Mariochi y se le desea lo mejor allá en España.

Eres el diablo en persona
ResponderEliminarYa te veo, seguro sigues escuchando esa música del infierno y haciendo que los espacios que ocupas apesten a azufre.
ResponderEliminarSaludos
Ah, el buen Mariochi.
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