lunes, 2 de noviembre de 2009

El escandaloso regreso del anticristo con barba.

Oh sí, he vuelto. Ya sé que casi nadie lee mi blog, al igual que sé que mi casa no tiene una inteligencia artificial llamada Jarvis y que no estoy en un reality show, pero eso no me impide hablar con mis paredes y sentirme observado.

Desde mi última entrada (el glorioso 7 de junio del 2009), ha cambiado mi vida significativamente. Me salieron cuadritos y ahora paso más tiempo en el gimnasio que respirando.

Si te creíste eso, significa que hace mucho que no nos vemos y deberías sacar la peda.

Pero en serio, mi vida ha dado vueltas que no esperaba, pero no lamento. Tengo más amigos aquí en Querétaro, a los cuales se les manda un saludo cordial y pues me he vuelto más social, ya voy a fiestas y juego menos PlayStation 3. Lo he rebajado a 6 horas diarias.
Retomé el mal hábito de fumar, lo cual le agradezco a Joshua y Steven.

Fuera de eso, las cosas siguen casi igual. Hace mucho que no veo a mi novia y en serio ya me está afectando. No digo que vayamos a cortar de hecho, estamos bastante lejos de eso pero sí la extraño muchísimo. Mis hermanos siguen igual de bien y ya casi viene Andrés lo que seguro significa que Jorge y mi primo Rodrigo vendrán también. Sigo leyendo mucho, trato de aprender lo más que puedo y me sigo haciendo pendejo en las clases de Francés.

Después de ese brevísimo catching up quiero anunciar que retomaré el hábito de escribir en mi blog sobre cosas que a la mayoría de la gente no le importa. Así que si estás leyendo esto, vuélvete a meter periódicamente para que veas qué indecencias y estupideces se me ocurren o me aportan las personas tan cultas con las que me junto como el buen Gabo o el recientemente adquirido Valle.

Me despido y les deseo que tengan un bonito día, que no los atropellen y que su jefe se ponga buen pedo y les dé más dinero para el fin. Se cuidan y lavan.